Posteado por: consultor2009 | 19 noviembre 2018

¿Puede iniciarse un curso en 2018 y finalizar en 2019?

Una pregunta recurrente en el ámbito de la formación bonificada, programada por las empresas: ¿puedo notificar en la aplicación telemática de FUNDAE una acción formativa en noviembre (o diciembre) y finalizarla en enero (o marzo, etc.). La respuesta es clara y contundente: No.  Cada ejercicio inicia su andadura el 1 de enero y finaliza el 31 de diciembre: de forma natural. Y toda acción formativa debe comenzar y terminar exclusivamente en ese periodo.

Pero, entonces, ¿qué pasa si una empresa quiere programar una formación con fecha de inicio 2 de diciembre y que finalice en marzo del año siguiente? ¿Eso es posible? Sí. Son dos cosas diferentes: en la aplicación telemática de FUNDAE cada ejercicio es independiente y no se pueden mezclar medicamentos; pero cada empresa puede hacer la programación que mejor convenga a sus intereses. Otra cosa es el procedimiento.

¿Hay contradicción entre ambos argumentos o proposiciones? Ninguna. Veamos un ejemplo: una empresa quiere formar a su equipo de ventas durante 200 horas, y prefiere iniciar la formación a principios de diciembre y finalizarla para el 20 de marzo (con una pausa durante las fiestas navideñas). Organiza el calendario y horarios y comprueba que, en diciembre, de acuerdo a las necesidades de la propia empresa y a las características del mes con sus fiestas incluidas, se pueden ejecutar 50 horas de formación del total de 200 de las que consta el curso. El procedimiento será el siguiente:

  • En el presente ejercicio (2018) notificará la primera parte de una acción formativa (“Técnicas de ventas, habilidades y productividad en la empresa, parte 1”, pongamos por caso); con sus objetivos, contenidos y sus horas.
  • En el ejercicio de 2019 programará el resto, es decir, 150 horas de una acción formativa que denominaremos “Técnicas de ventas, habilidades y productividad en la empresa, parte 2”.

Como es sabido, FUNDAE pone a disposición de las empresas el ejercicio siguiente (en este caso el ejercicio de 2019) a mitad de diciembre de 2018. Entonces, cuando la aplicación lo permita (y esto será con tiempo suficiente), nos daremos de alta en el ejercicio 2019 y desde allí programaremos la segunda parte de la acción formativa del ejemplo. Por lo tanto:

1ª parte en 2018, con crédito de 2018

2ª parte en 2019, con el crédito, generado de 2019 (+ el acumulado del ejercicio anterior, en su caso).

Nada de agobios, pues, porque todo tiene solución.

Y para quienes quieran aprovechar los últimos días de 2018 para formación y/o auditoría tenemos preparado lo siguiente:

  • Curso on-line, curso “Formación bonificada: puntos críticos, desglose de costes e inspecciones”, 29 de noviembre
  • Madrid, auditoría personalizada, 14/12/2018: pida cita en horario de mañana o de tarde; durante una hora detectaremos si algo no se está haciendo correctamente en la formación bonificada: consejos, últimas novedades, oportunidades, etc.
  • Madrid, presencial: curso “Formación bonificada: puntos críticos, desglose de costes e inspecciones”, 15/12/2018
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Posteado por: consultor2009 | 7 octubre 2018

Sonata de otoño

La rueda de las estaciones sigue su curso y nos lleva, otra vez, al último trimestre del año. Es el momento de revisar el trabajo realizado, de repasar las obligaciones y programar el ejercicio siguiente.

Hay algo que nunca cambia: la formación bonificada (programada) de FUNDAE se programa por ejercicios y cada ejercicio abarca el año natural, por lo tanto, se inicia el 1 de enero y finaliza el 31 de diciembre. Toda la formación programada debe estar comprendida en ese periodo. El último día de 2018 para impartir formación es, pues, el 31 de diciembre. No cabe comunicar un grupo cuya formación finalice con posterioridad a 31 de diciembre. Otra cosa es la finalización en la aplicación telemática para la cual disponemos de unos días más.

¿Qué ocurre si la formación de una empresa se inicia en 2018 y se completa en 2019? Pues que no habrá otra opción que comunicar una parte en 2018 y la segunda parte en 2019. Como si se tratara de dos formaciones. Así de sencillo.

En 2018 se ha materializado una novedad, largo tiempo anunciada: las empresas de menos de 50 trabajadores han podido hacer reserva de crédito lo que les permite que el crédito no usado en el ejercicio se acumule para el siguiente ejercicio y así hasta en tres ejercicios.

Como todos los años, a mitad de diciembre (a partir del 15) estará activo el ejercicio 2019 y se podrá entrar en él y empezar a organizar el próximo año. Ya sabemos que en cada ejercicio el sistema se reinicia, por así decirlo. Sirva el símil para explicar que cuando accedamos a 2019 es casi como si entráramos por primera vez. Pero no. Con añadir una sola empresa y recuperar una acción formativa ya estaremos en condiciones de comunicar un grupo. Las acciones formativas se pueden recuperar del ejercicio anterior. La declaración responsable se rellena una vez y ya estamos en el registro de entidades. No hay que repetirla cada año. Tampoco el contrato de encomienda, salvo que se produzcan cambios normativos.

Llegados a este punto es el momento de revisar el grado de cumplimiento de la cofinanciación por parte de las empresas que nos han encomendado la formación de sus trabajadores o el nuestro propio si somos una empresa que se autogestiona la formación. Si no lo han cumplido y les queda crédito es una oportunidad para proponerles más formación para saldar su cuenta (de aquí al 31 de diciembre) y dejarla, como mínimo, en su porcentaje exigido para que no derive en una posterior reclamación.

En el cuarto trimestre seguimos con las formaciones presenciales y on-line e iniciamos un nuevo sistema de planes de asesoramiento, auditoría y gestión para profesionales escasos de tiempo; puede pedirnos información al respecto:

Valencia, día 16 de octubre, “Gestión de formación bonificada: puntos críticos, costes e inspecciones”. De 9 a 15 horas

On-line, 23 de octubre, Gestión de formación bonificada: puntos críticos, costes e inspecciones”. De 9 a 15 horas

Murcia, 20 de octubre, “Gestión de formación bonificada, iniciación (I)”

Murcia, 27 de octubre, “Puntos críticos, costes e inspecciones. Bonificada (II)”

Conferencia Santander, 8 de noviembre: “Novedades, retos y oportunidades en formación bonificada”. De 9 a 11:30 horas. Cámara de Comercio de Cantabria.

Oviedo, 9 de noviembre, “Gestión de formación bonificada, iniciación (I)”

Oviedo, 10 de noviembre, “Puntos críticos, costes e inspecciones. Bonificada (II)”

Posteado por: consultor2009 | 24 agosto 2018

¿Aprender de los aciertos?

Muchas frases hechas no pasan de ser una moda: “El ayer no existe, el futuro es incierto: lo que importa es el hoy“. Nos estamos acostumbrando demasiado a frases similares que son peligrosas por esquemáticas y simplificadoras.

Una cosa es adoptar ante la vida una actitud positiva, optimista, de autoafirmación, y otra, bien diferente, caer en el simplismo. Porque lo que somos hoy, en gran medida, se lo debemos al ayer o está determinado por el ayer. Para bien y para mal. La modernidad líquida, que diría el otro. ¡Una trampa moderna: la dictadura del presente! Pasar por encima de la cultura, las ideas: el filtro del tiempo. “Nosce te ipsum” que decían los antiguos. Valiosa sabiduría del ayer. Se vive en el hoy, pero sin despreciar el ayer y con el ojo puesto en crear un futuro mejor.

Una frase reiterada en el ámbito del emprendimiento es la siguiente: “hay que aprender de los errores. ¿Y por qué no de los aciertos?, digo yo. También de los aciertos, propios y extraños se puede aprender. Y mucho. ¡Qué triste aprender sólo de los errores!

En el tablero de ajedrez hay muchas piezas y cada una de ellas cumple con su función.

P.D. Algún amigo me ha hecho un comentario sobre el aprendizaje por errores. Es cierto, y yo lo utilizo y lo aconsejo; porque, es cierto, que el error puede ser un potenciador del aprendizaje,  una vez que se contrasta con lo correcto. Es decir, pedagógicamente, el error cometido puede ser un reforzante para el aprendizaje si se cumplen algunas condiciones. Por eso yo estimulo a mis alumnos a que aventuren soluciones por muy descabelladas que les puedan parecer en principio. Ahí tiene todo su sentido formular preguntas iniciales para que las respondan quienes, en principio, no tienen sino conocimientos fragmentarios o incompletos en una materia: aun en ese caso, aventurar respuestas es muy positivo para el aprendizaje posterior.  Así, el contraste que se produce una vez que conocen lo cierto hará que aquello de lo cual tenían una idea tan descabellada (equivocada) sea retenido en la memoria con mayor potencia.  El Lazarillo de Tormes lo diría así: “sacar fuerzas de la flaqueza“. Esto es totalmente cierto. Pero en mi entrada yo hablo de forma genérica de la vida como maestra al estilo de Cicerón: historia magistra vitae, es decir: la historia (la experiencia) es maestra de la vida. Toda ella. Lo bueno y lo malo; lo positivo y lo negativo; los aciertos y los errores: propios y extraños. Algunos sobrevaloran los aciertos y errores propios y desdeñan los que llevan a cabo los extraños. Todo vale con tal de que arda, que diría el poeta.  Aprovechemos cualquier experiencia (acierto o error) para aprender de la vida.

Posteado por: consultor2009 | 23 agosto 2018

Fábula del siglo XX

Un peregrino observa a tres individuos que pican piedra sudorosos; se acerca al primero y le pregunta: ¿qué haces? “Pico piedras, señor”, le responde. Un poco más lejos encuentra a otro hombre que pica piedras y le formula la misma pregunta, ¿qué haces? “Me gano la vida”, le responde el segundo. El peregrino continúa su camino y se aproxima a un tercer picapedrero que sonríe radiante al cual le formula la misma pregunta, y éste responde: “yo, señor, construyo una gran catedral”.

El hecho es el mismo, pero el sentido es bien distinto. ¿Se pica piedra de la misma manera cuando se tiene una catedral en la cabeza? (Atribuido a Charles Péguy).

Me ha venido a la memoria esta fábula al leer una entrada de Pedro Parra  en la que resume,en una frase certera, el presente y el futuro de los equipos de trabajo.

Lo más importante en la vida y en el terreno profesional es la fortaleza de la actitud, el sentido, la entrega a un objetivo. La impostura no sirve de nada.

Una empresa con vocación de ser útil en el campo de la formación tiene que mantener unos  objetivos bien claros: o los servicios de formación que presta producen rentabilidad a las empresas clientes o no merece la pena dedicarse a esto. Qué palabra más antigua: vocación; pero qué certera.

“Para mí sólo merece la pena recorrer un camino que tenga corazón, cualquier camino pero que tenga corazón.  Esos caminos recorro, mirando, sin aliento, y la única prueba que vale es atravesar todo su largo”. Carlos Castaneda

Posteado por: consultor2009 | 19 agosto 2018

Sinergia versus competencia

Prestar un buen servicio de formación en el ámbito laboral es lo que toda empresa dedicada a la formación y con vocación de futuro debe pretender. Especialización es la clave. No es presumible poder prestar todos los servicios, impartir todas las especialidades por nosotros mismos, pero podemos llegar a acuerdos con empresas amigas especializadas cada una de ellas en un área que nos hagan quedar bien con nuestra clientela. Ese y no otro es el secreto: la satisfacción del cliente. Si nuestro cliente recibe lo que necesita quedará satisfecho.  Poco importa quién termine prestando el servicio. Si es a través de nuestro medio siempre quedará agradecido a nosotros.

Solo hay que ser prácticos, es decir, profesionales. Lo demás es trilerismo empresarial. Remedando al sabio: especialízate y haz lo que quieras. Sé honesto, no simules ser como una mala asociación “sinónimo de lucro” que parece que sabe de todo. Presta servicios de calidad y tendrás asegurado el futuro. Llega a acuerdos con empresas especializadas que colaboren contigo. No hay más. La ley del mínimo esfuerzo y la de querer saber de todo son tus enemigos.

Estaré el 8 de noviembre en la Cámara de Comercio de Cantabria para una conferencia sobre “Novedades, retos y oportunidades en formación bonificada”.  Una satisfacción poder estar en Santander para tal propósito:  sinergia, colaboración. Soporte a empresarios y entidades preocupados por hacer las cosas bien.

Posteado por: consultor2009 | 10 agosto 2018

Estadísticas en formación bonificada

No sólo números. Cuando hablamos de las estadísticas de uso de la formación bonificada por parte de las empresas no estamos hablando de simples números. Cada empresa utiliza medios para unos fines concretos. Medios tasados que producen unos resultados y no otros. Beneficios, rentabilidad. Otra cosa es pérdida de tiempo. Y no estamos para eso. Esa es una clave importante para interpretar la razón de ser de la formación programada por las empresas.

Presentamos una estadística de elaboración propia sobre la base de los datos oficiales de FUNDAE. Si hay algún error es achacable a nosotros. Por tasa de cobertura se refiere FUNDAE al porcentaje que empresas que utilizan la formación programada (bonificada) sobre el total de empresas que cotizan por formación profesional, es decir, sobre el total de empresas potenciales usuarias de la formación bonificada. Dejamos una estadística segmentada y referida a los últimos 10 años que puede servir de referencia a las empresas para tener una visión de conjunto de la formación en el ámbito laboral. Desde las microempresas hasta la gran empresa, empezando por el total de empresas.

Posteado por: consultor2009 | 29 julio 2018

¿Auditoría o sanción?

 

Una sencilla pregunta: si me evitan una sanción de 50.000 euros por un coste de solo 450 euros, ¿qué es lo que resulta caro, en realidad? Algunas personas, cuando les hablas de sanciones se indignan porque creen que juegas a amenazar. Pero no se trata de amenazar, ni tampoco de un juego: se trata de avisar sobre la base de la experiencia de decenas de casos; no son palabras, sino hechos al final de muchas actuaciones de seguimiento del organismo correspondiente. No es para tomárselo a broma.

Porque algunos centros y entidades organizadoras que se dedican a gestionar formación bonificada han relajado el cumplimiento de las nuevas responsabilidades nacidas tras la publicación del Real Decreto 4/2015, primero, de la ley 30/2015, a continuación, y del Real Decreto 694/2017 de 3 de julio, después. No terminan de darse cuenta de que las reglas han cambiado y las consecuencias, también. La excesiva distensión tiene su base en la inercia y en que, a pesar de que los organismos de control han doblado sus actuaciones de seguimiento, todavía muchas empresas creen que nunca les va a tocar a ellas. Eso sí que es jugar y a un juego peligroso parecido a la ruleta rusa.

¿Estás seguro de cumplir con los nuevos requisitos, procedimientos, documentación y obligaciones? ¿Qué significa para ti que el seguimiento abarca la evaluación de los resultados de la formación para garantizar su calidad, más allá de la mera comprobación de requisitos y formalidades? ¿Qué importancia le estás dando a la evaluación de impacto? ¿Estás cumpliendo la importante obligación asignada a las entidades organizadoras de adecuar la formación realizada a las necesidades reales de las empresas y a la actividad empresarial, además de a los puestos de trabajo?

Todo esto se resuelve con una auditoría. Son demasiadas las empresas que, porque llevan muchos años gestionando formación bonificada y nunca han tenido ningún problema, creen que lo están haciendo todo bien. Incluso departamentos de recursos humanos de grandes empresas lo creen así. Incluso grandes corporaciones dedicadas a la formación. Y grandes proveedores de teleformación. Las actuaciones de seguimiento suelen ser parciales: sobre costes, sobre asistencia, documental, metodología, etc.; que en una parte cumplas no quiere decir que lo estés haciendo todo bien. Sí, cuatro ojos ven más que dos;  y dos ojos experimentados y actualizados, tanto en normativa como en la práctica de los organismos de control, mucho más que 20.  Incluso hay quien dice: yo tengo ya un asesor que me informa de eso. ¿Y? ¿Nunca consideras conveniente una segunda opinión?

La auditoría es una revisión a fondo, tanto documental, como del cumplimiento de los requisitos, del desglose pormenorizado de las facturas, de la imputación de costes y su correcta distribución, del cumplimiento de las obligaciones de las empresas bonificadas, de la correcta organización y disponibilidad de la documentación, etc. Siempre sacarás algo bueno de una auditoría. Y la tranquilidad basada en el trabajo bien hecho será tu recompensa.

Llámanos y hablamos.

Vea nuestro vídeo:

 

Posteado por: consultor2009 | 22 julio 2018

Apostamos por la especialización

Es el signo de los tiempos y así está muy bien: la especialización es un valor. Nadie puede abarcarlo todo. Desde nuestra empresa no promocionamos una concreta plataforma de contenidos digitales, porque nuestra vocación es de servicio a nuestros clientes. Si lo que pretendiéramos es ser un medio para otro fin como es vender contenidos o cursos on-line como hacen otros, estaríamos defraudando las expectativas de nuestros clientes al perder la credibilidad, sin lugar a duda. Nuestra apuesta, sin ambages, es la especialización.

La experiencia y la especialización es la madre de la ciencia: así como nosotros somos especialistas en proporcionar servicios a las empresas y entidades que se dedican a la gestión de formación en el ámbito laboral, y les prestamos soporte en formación, asesoría, auditoría y gestión, y en esos servicios somos imbatibles, de igual modo siempre aconsejaremos a nuestros clientes los mejores proveedores en contenidos on-line. No nos casamos con nadie y recomendamos lo más idóneo, según las necesidades de nuestros amigos-clientes.

De igual modo: ninguna empresa es una isla que pueda abarcarlo todo. Cuando una entidad de formación nos dice que sus clientes, que confían en ellos, les encomiendan todos los servicios de formación, les advertimos sobre un matiz importante: nadie es experto en todo, por lo tanto, nadie puede prestar servicios de calidad en todas las materias. Mejor recurrir a un especialista.

De manera que cuando un cliente os confíe la toda formación de sus trabajadores mirad qué formación de calidad podéis prestarle y, en el resto, llegad a acuerdos con otras empresas especializadas de áreas que vosotros no controléis. Lo importante es que vuestros clientes reciban servicios de formación de calidad. Y os estarán agradecidos por ello.

Especialización y calidad por encima de todo.

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Próxima formación presencial: auditoría de los puntos críticos en la formación programada por las empresas

Alicante: 30 de julio

Videoconferencia: 07 de agosto

Sevilla: 10 de agosto

Vea nuestro vídeo

Posteado por: consultor2009 | 21 julio 2018

La clave del éxito

Ernest Hemingway pone en la cima de su decálogo del escritor esta máxima: “permanece enamorado”. Parece un oxímoron: el enamoramiento en un arrobo momentáneo, un éxtasis fugaz que parece que casa mal con la permanencia. Pero esas son las reglas: si quieres ser un buen escritor debes permanecer enamorado. Entre otras cosas. Es una pauta perfectamente transferible a otros propósitos.

Vivir enamorado de lo que haces es la clave del éxito. Es cierto que esto se da o no se da. No se puede impostar. El entusiasmo con el trabajo que desarrolla un consultor de formación viene dado por el hecho cierto de que es útil a muchas personas que buscan, ansiosas, orientación sobre sus proyectos. Mi experiencia dice que estamos ante una de las claves de la vida profesional. No hablamos de sensiblerías fatuas.

“Permanece enamorado”. De tu profesión, de lo que haces. Solo así podrás transmitir y ayudar a quienes pretendes ayudar.  Prestando los mejores servicios, controlando todas las variables, evaluando los resultados. A horas y a deshoras.

Que nadie se haga líos, si hablamos de formación bonificada, la clave está en la formación de calidad.

P.D. Decálogo de Ernest Hemingway para ser un buen escritor:

  1. Permanece enamorado
  2. Esfuérzate en escribir.
  3. Mézclate estrechamente con la vida
  4. Frecuenta a escritores consagrados
  5. No pierdas el tiempo
  6. Lee sin tregua
  7. Escucha música y mira pintura
  8. No intentes explicarte
  9. Sigue el impulso de tu corazón
  10. Calla: la palabra mata el instinto creador.

A lo largo de mi ya dilatada experiencia como formador, consultor y auditor, me he encontrado de todo. Una de las cosas más sorprendente es la de aquellos centros de formación que, todavía hoy, me comentan aquello de “yo creía que en la formación presencial no era obligatoria la evaluación”.

La evaluación de contenidos es un pilar importante y obligatorio para las empresas de formación bonificada en aras a garantizar la calidad de la formación que imparten. Algunos se amparan en un concepto antiguo que considera que, al no mediar un diploma sino un certificado de participación no es obligatoria la evaluación de contenidos.

Es cierto que, una cosa es la formación del ámbito académico y otra, la del ámbito laboral, cada una con sus características, peculiaridades y objetivos. Y es cierto que, con el propósito de diferenciarlas, hay toda una terminología específica (jerga) que nos pone sobre la pista de si nos encontramos en un ámbito o en el otro. El concepto de “diploma” nos remite al ámbito académico mientras que el de “certificado de participación” alude a la formación laboral. Pero una cosa es reconocer los diferentes entornos y otra, bien distinta, que la formación laboral no precise de evaluación de contenidos. Otro día contaré de qué modo nació esa “leyenda urbana”.

Y no solo eso, sino que más allá de la evaluación de contenidos y competencias está la evaluación de la calidad de la docencia y la evaluación de impacto para contrastar los beneficios que la formación comportan para las empresas. Si no querías caldo, ahí van tres tazas. Tres evaluaciones por el precio de una. Si te falta alguna de ellas es fácil que tengas problemas con los organismos de control.

 A continuación, dejo algunas pinceladas sobre la normativa que ponen de manifiesto la obligatoriedad de la evaluación de la formación que impartimos. Pero es que, aunque no fuera obligatoria la evaluación, sería imprescindible para las empresas especializadas en impartir formación de cara a comprobar la calidad del servicio que prestamos: ¿cómo, si no, habríamos de saber si la formación que impartimos resuelve problemas, facilita la labor de los trabajadores y produce rentabilidad para las empresas a las que servimos si no realizamos una triple evaluación, de contenidos, de calidad y de impacto?

(Si necesita más información al respecto no dude en solicitarla y se la haremos llegar)

***

Artículo 4.3 del RD 694/2017: “La formación impartida mediante la modalidad presencial deberá realizarse con criterios de calidad que posibiliten una formación por competencias y un proceso de aprendizaje acorde con la misma, así como su seguimiento y evaluación”.

Artículo 7.2 RD 694/2017: 2. “Cuando la formación no vaya dirigida a la obtención de certificados de profesionalidad, deberá entregarse a cada participante que haya superado la formación con evaluación positiva un diploma acreditativo, en los que como mínimo se hará constar la denominación de la acción formativa, los contenidos formativos, la modalidad de impartición, duración y período de impartición de la acción. Asimismo, a los participantes que hayan finalizado la acción formativa sin evaluación positiva se les entregará un certificado de asistencia a la misma”.

Artículo 15.1 RD 694/2017: “1. Las empresas deberán comunicar el inicio y fin de las iniciativas programadas, debiendo asegurar el desarrollo satisfactorio de las acciones formativas, y de las funciones de seguimiento, control y evaluación, así como la adecuación de la formación realizada a las necesidades formativas de las empresas y de sus trabajadores”

Artículo 16.b ley 30/2015 sobre obligaciones de las entidades de formación: “b) Facilitar y corresponsabilizarse en el seguimiento de la participación de los alumnos, del aprendizaje y su evaluación, así como en la investigación de metodologías y herramientas necesarias para la puesta al día del sistema”.

Ley 30/2015. Artículo 21.1 “El sistema de formación profesional para el empleo dispondrá de mecanismos de evaluación permanente que permitan conocer el impacto de la formación realizada en el acceso y mantenimiento del empleo, la mejora de la competitividad de las empresas, la mejora de la cualificación de los trabajadores, la adecuación de las acciones formativas a las necesidades del mercado laboral y la eficiencia de los recursos económicos y medios empleados”.

Disposición Final Tercera ley 30/2015. Modificación del texto refundido de la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, aprobado por el Real Decreto Legislativo 5/2000, de 4 de agosto. “Será infracción grave: c) Incumplir las obligaciones en materia de control de asistencia de los participantes en las acciones formativas, así como incumplir la obligación de seguimiento de la participación de los alumnos, su aprendizaje y evaluación”.

P.D. Si todavía alguien tiene dudas le puedo hacer llegar escritos de los organismos de control en los que se reclama la devolución de cantidades bonificadas con el único argumento, “no consta sistema de evaluación de contenidos”.

Próxima formación: Mancha Real (Jaén), días 13 y 14 de julio

  • Gestión de formación bonificada I: básico

  • Gestión de formación bonificada II: novedades, comprobaciones, costes y seguimiento.

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